“El Rock como re-gestación del Espíritu” – Entrevista a Fermín Solana de Hablan Por La Espalda

by Emilio Pérez Miguel on September 14, 2019

El sábado 5 de octubre Hablan Por La Espalda presenta la primera edición física de su nuevo álbum. Esa noche en Inmigrantes, el público podrá conseguir “Afuera” en CD, y la publicación en vinilo ocurrirá también antes de fin de año. Repasamos las circunstancias de éste nuevo disco con el vocalista y miembro fundador del grupo Fermín Solana, y conversamos sobre el futuro de ésta banda uruguaya que cada vez habla mejor.

Creo que podemos tener una idea muy precisa de quién es alguien observando los extremos entre los que deviene su persona. Y todo aquello que es humano se ve potenciado cuando se trata del arte, y más cuando ese arte es verdadero – y el arte de Hablan Por La Espalda ciertamente lo es. Su obra ciertamente es genuina, y muy creíble.

Lo que me lleva a mi primera pregunta, ¿cuál dirías que es la dicotomía que hoy define a Hablan Por La Espalda? En lo personal, no puedo sino remitirme a un concepto que has manejado con cierta frecuencia en entrevistas recientes: “dejar todo para nacer otra vez”. Esta reflexión la has ofrecido en relación al proceso de quiebre y reestructura que atravesó el grupo, y que de hecho está experimentando ahora mismo, con el tránsito de algunos de sus integrantes. Entonces, ¿sería esa la paradoja existencial que define a ésta banda que actualmente representa tu principal vehículo creativo – el hecho de quebrarse para poder estar intacta?

Si, el despojarse tiene un poco que ver con la historia de la banda, con las personas que pasaron por la misma y con cómo la esencia permanece a través de las distintas formaciones. Un tránsito. Y permanencia a la vez. Con cómo parecemos morir, pero resurgimos. Eso a nivel de la institución HPLE. Pero lo de estos “nacimientos” a los que me refiero en la letra también tiene que ver con la experiencia de hacer música en esta banda, con un rejuvenecer cada vez que uno se deja irradiar por estos sonidos. Con pararse arriba de un escenario y nutrirse de esta energía particular que obtuvimos al encontrar nuestra voz. Nos va reciclando. Nos mantiene jóvenes. Y el “dejarlo todo” también se lo puede entender en términos más deportivos, de dejar la vida. Porque si hay algo que nos identifica desde siempre es ese costado muy atlético, una vehemencia romántica. Nuestros sonidos pretenden exaltar y exaltarnos. Eso nos cura de la podredumbre cotidiana. El rock como re-gestación del espíritu.         

Y siguiendo por el camino de los binomios (y entrando ya en su nuevo disco), percibo como una tensión entre lo que ahora es y lo que antes existía en el plano musical, marcada por la convivencia de sonoridades que hasta este momento quizá no eran tan inherentes a la banda. ¿Es posible entenderlo como el resultado de un deseo de comunicar ideas a un público cada vez más abarcador, y pasar de articular “males personales” (como los que alguna vez dijeron abordar en “Sangre”) a situaciones o circunstancias con un valor quizá un poco más generalizado?

No creo que en “Afuera” haya sonoridades que no eran tan inherentes a la banda, de hecho, me parece que seguimos sintetizando a nivel sonoro lo que esbozamos en distintas etapas de la carrera del grupo. En algún punto nos vamos releyendo a nosotros mismos y encontrando la manera más clara y lúcida de expresarlo. Porque ahora sabemos aprovechar un poco más nuestras herramientas, nuestras virtudes. Haciendo alusión al nombre de la banda, sabemos hablar mejor. Lo que sí tiene este disco es que es más cortito y al pie, menos progresivo, menos colgado. Hay algún trance, pero por lo general es más piña a la cara. La psicodelia y lo progresivo chocan con la época más punk de nuestros orígenes y el resultado son canciones con una estructura más concreta, estrofa, pre coro, coro.      

Dejando de lado el hecho que este nuevo álbum fue elaborado en un contexto grupal, con todos los miembros aportando a su creación en el estudio, ¿qué tan deliberada es la presencia de tu adentro en ese “Afuera” que escogieron como título? ¿Y de qué formas se “filtró” tu mundo interior en las nuevas canciones sin que lo notaras, hasta que las escuchaste en el disco ya grabado y finalizado?

¿Personalmente? En este caso escribí el total de las letras por primera vez y creo que en ese sentido es el disco con el que quedé más conforme. En cuanto a que escribí el tipo de letra que quería, que narrara situaciones, que fuera lo suficientemente gráfica, pero por sobre todo que me represente pero además busque identificar y representar a otras personas. De comunicación se trata esto al final de cuentas.  Es todo muy personal, pero con la seguridad que eso se puede proyectar a más de uno/a. En este sentido, de las letras, sí me relaciono con lo que me preguntaste en la anterior pregunta. Apunté a que las letras sean tan íntimas que en un punto me trasciendan y se filtren en las intimidades de los escuchas. Me interesa hacer letras que después, cuando cante en un concierto, se sientan como un manifiesto, como algo que sigue teniendo sentido. Una proclama, algo que se sigue revelando. Mensajes dinámicos. Que el simbolismo y significado no se estanquen. Que su estética perdure de vanguardia en mi coyuntura cerebral/creativa.

¿Qué puede significar eso? ¿Qué pensás que te dice de tu proceso artístico?

Es consecuencia de la prueba, el acierto y el error. Por primera vez en mi trayectoria como músico/letrista/vocalista busqué algo en concreto y tuve en cuenta mis experiencias previas. Y tuve en cuenta lo que pasa en el escenario, a la hora de personificar las canciones. Supongo que quiere decir “experiencia”. Me estoy refiriendo a mí proceso, que los demás lo perciban o no, ya no me corresponde decirlo.

¿Cómo vivieron las presentaciones de “Afuera” en Uruguay y Argentina? Específicamente, ¿qué entidad cobraron las nuevas canciones en vivo? Desde tu lugar en el escenario, ¿de qué modos sentiste que estaban interpelando al público?

La verdad que lo sentí al revés. Cuando presentás un disco completo en vivo a la semana de que salió es difícil que la banda no sienta que tiene algo que demostrar, que todavía debe conquistar. Pero, ahora que lo decís, calculo que es un proceso mutuo, sí. La verdad que vivimos ambos recitales con mucha euforia, ya que era el momento culmine, fruto de un largo proceso. El disco recién estaba naciendo para el público, pero para nosotros tenía ya un trasfondo profundísimo y había mucha vivencia entrelazada con las canciones. Estamos muy agradecidos con la respuesta de nuestra gente, fue todo muy muy cálido.   

Creo que sos consciente que si estuvieran en otro país (y no hay que ir muy lejos, basta con remitirnos a la región) una banda con su convicción y enfoque podría fácilmente vivir de la música. De hecho, en alguna entrevista has definido a HPLE como “una banda extranjera en Uruguay”. Y creo que es una lectura muy apropiada – el reconocimiento que tuvieron en Brasil en su momento, por ejemplo, fue atípico para un artista uruguayo (a Motosierra le pasó algo similar, si no mal recuerdo). Evidentemente, esto no es una situación ideal en términos generales, porque están acá, y viven y tienen sus trabajos en éste país. Ahora, ¿qué ventajas concretas dirías que tiene vivir dentro de la música, y no de la música?

La única ventaja que se me ocurre es que el hecho de no vivir de la música nos desafió a desarrollar otras inquietudes y que hoy somos sujetos polifacéticos. Que tocamos, pero que a su vez sacamos fotos, pintamos, editamos videos, tratamos pacientes, vendemos comida, producimos discos de otros artistas, y un larguísimo etc. Es tanto lo que hemos hecho por fuera de Hablan por la Espalda que me cuesta imaginarme una vida solo focalizada en la música, por mucho que la ame.

Solo por curiosidad (y dándole la vuelta a la reflexión anterior), ¿hay algún artista de otro país que cuando lo escuchás te haga pensar en Uruguay, que te haga decir “ésta es una banda extranjera totalmente uruguaya”?

No se me ocurre, realmente.

¿Cómo sigue la historia ahora? ¿Qué tan literalmente van a tomarse el título del nuevo disco? ¿Qué tanto se enfocan en el exterior, qué tan lejos proyectan ir a presentar “Afuera”?

Tenemos varios proyectos en el exterior, sí, para el año que viene. A corto plazo vamos a presentar el primero de los formatos físicos (CD) el 5 de octubre en Inmigrantes (Paullier y Guaná) y luego el vinilo más sobre fin de año. Ambas ediciones, al igual que la digital, son responsabilidad del sello local Little Butterfly Records. El año próximo esperamos llevar estos formatos a Brasil, Argentina y Chile.  

“Lejos siempre tiene un cerca”, decía Catupecu Machu. ¿Es ese un buen corolario para ésta charla que tuvo mucho de polos opuestos que se implican recíprocamente? ¿Qué quisieras agregar o reflexionar?

Puedo relacionar la charla con esa frase, sí. Lo único que quisiera agregar es que mucho podemos teorizar acerca de la música, pero al final y al cabo es todo 100% sensorial, o te pega bien o te pega mal, o peor, no te pega…

(Fotografía de Fermín Solana por Nato Olivera)

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