Lapso, 10 Años Después: Entrevista a Andrés Miranda y Gonzalo Neira

by Emilio Pérez Miguel on November 20, 2018

Luego de una ausencia de diez años, la banda de rock alternativo Lapso vuelve a los escenarios con un nuevo EP para presentar en sociedad (“SINCRO”), y añadiendo un nuevo integrante en guitarras (el ex-Varsovia Gonzalo Neira).

Me reuní con Gonzalo y Andrés Miranda (uno de los cuatro miembros originales del grupo) y conversamos sobre su nuevo material discográfico, y su presentación en BJ Pilsen el próximo viernes 30 de noviembre, como así también sobre todo lo relativo a aquellos años que fueron de los más fecundos en la historia reciente del rock uruguayo.

El retorno de bandas que dejaron huella a inicio de los años 2000 cobra cada vez más consistencia. El ejemplo más claro es quizá el de La Trampa, que tuvo un regreso avasallante el año pasado, agotando cuatro funciones en el Teatro de Verano. Y también han vuelto (o vuelven) bandas como los maragatos de Pueblo Viejo, o Laiojan Sebastian – bandas del circuito alternativo de aquel entonces.

Pero en el caso de Lapso, regresan con la particularidad de que van a presentar nuevo material, y además han incorporado un miembro al grupo, el cual se añade a la formación original en una segunda guitarra.

¿Cómo interiorizan éste proceso? ¿Qué tan distanciados llegaron a estar en estos 10 años no solo a nivel personal, sino también a nivel creativo entre ustedes mismos? Para usar una metáfora acorde a su cancionero, ¿viven este regreso a los escenarios como un “volver atrás”, o como un “volver adelante”?

Andrés: Es buena la pregunta. Me parece que justamente está relacionado con eso de “volver adelante”, porque sentimos que volver a tocar con canciones que tenían hasta catorce años de antigüedad no era lo que nos hacía más felices. Tenemos cosas nuevas para expresar, y tenemos también integrantes nuevos en la banda. Estamos en otro momento de la vida, y nos parece mucho más leal a lo que nos está pasando agarrar y sacar temas nuevos que aparte ya los teníamos en la vuelta, que estaban sonando en los ensayos desde que volvimos a tocar juntos. Así que nos parece que está bueno salir a tocar con temas que son un reflejo actual de quienes somos ahora.

Gonzalo: Yo voy a hablar medio de adentro y medio de afuera, porque soy muy nuevo, pero me parece que la idea cuando entré era justamente lo que decía él: que por un tema de respeto hacia nosotros y hacia el público, volver sin nada nuevo era como medio raro. Estaba bueno que ahora que todos hemos atravesado una etapa definitoria en la vida, de los 20 a los 35, en la cual aparecen nuevas responsabilidades (incluyendo ser padres) que las canciones reflejaron eso. Los temas viejos ya no eran representativos de lo que ellos y yo somos al día de hoy.

Ustedes son parte de la camada de bandas que vivió una de las épocas más maravillosas de la música uruguaya. Claro, esa es la percepción que uno tiene como público. Pero me intriga saber cómo vivieron aquel momento desde adentro, si realmente todo fue tan mágico como los que estábamos del otro lado tendíamos a pensar, o si no fue otra cosa que la creencia innata que tenemos las personas de que el pasto es siempre más verde del otro lado.

Andrés: Esa época para nosotros fue buenísima. Estar ensayando, y de repente tocar en festivales (aunque fueran pequeños), y participar en concursos, y después tocar en el Pilsen Rock… uno hacía cosas, y se iban dando otras. Pero eso repentinamente desapareció, de un día para otro se acabaron los festivales, y creo que hasta el público se cansó. A nosotros nos agarró cuando habíamos sacado el segundo disco. Estábamos re-contentos, para nosotros había sido un laburo salado, habíamos hecho una gran apuesta. Nos propusimos grabar un disco con muchos mejores recursos que el primero. Y la respuesta que tuvimos fue muy baja, por un tema de contexto. No fue que el disco haya sido malo, sino que lo que pasaba antes ya no estaba pasando más.

Creo que ahora (por un tema más que nada de madurez) lo estamos viviendo de otro forma, sentimos el disfrute de tocar sin estar muy pendientes del qué va a pasar. Ojalá que el día del show esté lleno de gente, y que canten los temas, como pasó en su momento. Pero a su vez, te desvinculás un poco de eso, y no le ponés tanto pienso. Lógicamente, es algo que te gustaría que pase. Pero como que bajás un poco la expectativa. Porque sabemos muy bien que el momento actual no es el que conocimos hace años.

Y en tu caso, Gonzalo, vos integrabas una banda que fue Varsovia –y me parece acorde resaltarlo, porque el cantante de aquella banda (Guzmán Méndez) es quien va a telonear a Lapso en el show del viernes en BJ. En lo personal, ¿cómo viviste aquellos años?

Gonzalo: Fue algo similar, pero con menos repercusión. Grabamos un disco en 2005, y en ese momento se empezaron a suceder toques, y esos toques fueron cada vez  más importantes, y el hecho de que una discográfica se interese en vos te hace creer que realmente podés vivir de eso. Uno llega a creer que tal vez pueda hacer eso toda su vida. Y en el segundo disco, nos pasó lo que les pasó a ellos. Pero todo a otra escala, a una escala muy inferior. De golpe nadie iba a los toques, la gente ya no pagaba entradas, y eso hizo que naturalmente nos disolviéramos (pero todo en perfectos términos). Y creo que ahora nos estamos parando de otro lado, un lado más real, si se quiere.  Un lado de donde podes ver que no es común que uno pueda vivir de la música, pero lo que sí podés hacer es disfrutarla.  Podés juntarte a tocar, conocer gente nueva (como es mi caso, que conocí a estas personas nuevas que son divinas). Me puedo matar de risa con ellos, puedo intercambiar ideas, y compartir música. Y eso está buenísimo. No espero que sea la gran cosa. Simplemente, lo estoy disfrutando.

¿Cómo se gestó el regreso en sí?

Andrés: Nosotros siempre fuimos buenos amigos, cuando se separó Lapso fue en los mejores términos. Después de la separación, nos seguíamos juntando a comer asados, y a tocar unos con otros por separado, y en un momento nos pareció que podíamos juntarnos todos, y fuimos a una sala, y notamos que la esencia de la banda seguía ahí. Y enseguida que tocamos algunos temas viejos, nos pusimos a hacer otras cosas. Sin el ánimo de tocar en vivo de inmediato. Todo se fue dando naturalmente.

El año pasado ya tuvimos ganas de hacer algo. Si bien no pudimos tocar, sí grabamos los primeros tres temas nuevos. Y éste año sí o sí quisimos tocar. Nos pareció que era el momento propicio para hacerlo. Gonza estaba más asentado en la banda, logramos grabar seis temas nuevos (el número mínimo que nos propusimos para renovar el set) y nos pareció que era el momento más adecuado para volver a los escenarios. Quizá antes hubiera sido precipitado hacerlo. Pero hoy no, hoy se siente normal.

Gonzalo: Una vez que se lograron grabar esos temas y que sonaron cómo debían en el ensamble de los cinco músicos, lo que ocurrió fue que dijimos “con solo seis temas no podemos tocar en ningún lado”. Así que agarramos los temas viejos, y les dimos una vuelta de tuerca para que yo pudiera acoplarme, y así conformamos un set list más nutrido, como para tocar en cualquier lado.

Me parece que una cosa importantísima de este toque es que más allá de la adrenalina del regreso en sí, es que vamos a tener un set list como para poder ir a tocar a cualquier lado luego. Eso para mí esta bárbaro.

¿Y qué visualizan a futuro? ¿Van a seguir tocando? ¿O se van a dedicar a seguir componiendo?

Andrés: La idea es tocar, y seguir haciendo material. Ahora nos estamos enfocando en la presentación, pero de hecho ya hay nuevas canciones sobre las cuales trabajar.

Y entremos ya en lo que es el nuevo material de Lapso. El nuevo EP de la banda me suena muy Muse… ¡o Muse me suena muy Lapso! [Risas] Y en lo que hace a la composición de sus canciones, sé que antes siempre trabajaban de manera colectiva. ¿Ocurrió lo mismo ahora? ¿O hubo alguien que cargó con el ariete creativo?

Andrés: Siempre ocurrió así. Alguien traía una idea, y entre todos la íbamos laburando. Lo que sí pasó claramente fue que después de catorce años, todos desarrollamos nuestros propios gustos por bandas que variaron un poco. Pero de cualquier modo, esos gustos estaban como alineados. Por eso, por momentos nuestro nuevo material puede sonar como a algunas bandas que tienen vigencia ahora.

El sonido del EP es un sonido nuevo, ya sea por la voz de Gonza, o por los arreglos – ahora sumamos un músico más, y podemos agregar armonías de guitarra, lo que antes no podíamos, porque éramos un power trio.

El disco de momento existe únicamente en formato digital. ¿Hay planes de editarlo en algún soporte físico?   

Andrés: El otro día se nos ocurrió charlando con nuestro productor que quizá podríamos editarlo en vinilo. No sabemos ni cuánto sale, pero es una opción. Sería una tirada limitada. No es algo que esté planificado, pero quizá un día lo hagamos.

¿Qué dinámica va a tener el show? ¿Alguno de los dos discos va a tener una presencia más preponderante que el otro?

Andrés: Hay temas que no están, de mutuo acuerdo. Pero van a ir todos los “conocidos” de los viejos, y alguna sorpresita – siempre hacíamos eso, siempre incluíamos alguna versión en vivo. Lo que sí van a escuchar son arreglos distintos, porque ahora que está Gonzalo, los temas viejos suenan diferente. Y claro, también van a estar los seis temas nuevos.

Gonzalo: En total, tocaremos unos 14 o 15 temas.

Les pido por último que inviten al público al show en BJ Pilsen el próximo viernes 30 de noviembre.

Andrés: Tenemos muchos amigos que nos escuchaban en aquel momento que están recontentos por el regreso, y esperamos encontrarnos de nuevo no solo con ellos sino también con gente que nos escuchaba entonces, aún sin ser amiga. Y ojalá que vaya gente nueva, y que les guste la idea del toque. Esperamos poder compartir esto que tanto nos gusta hacer con toda la gente posible.

(Quizá también te interese: reseña del disco “Días Lúcidos”; publicada en febrero de 2010)

 

 

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